A nadie le sorprenderá ya que el modo más habitual de crear un negocio hoy en día sea de forma online.

La gran expansión y crecimiento de internet ha abierto un nuevo estilo de empresa a nivel global, una puerta dónde la primera impresión, es decir, la apariencia del negocio será en muchas ocasiones, lo que hará que este prospere, o bien, se estanque y no vaya más allá.

Para un negocio, su página web, será la puerta de entrada para millones de clientes alrededor del mundo, he aquí la importancia de la apariencia, formato y diseño de la web; si el primer impacto que tenemos ya no nos gusta… ¿para qué seguir navegando en ese sitio?

Confiar en un buen diseñador de páginas webs para su creación y desarrollo es crucial para la interacción con los clientes. De él depende que el diseño sea adaptado para el sector de clientela que quieras atraer.

Estudios han confirmado que más del 85% de los navegantes juzgan la primera apariencia de la web y ahí deciden si confían en la misma o no.  En definitiva, el diseño es de lo más importante para los usuarios hoy en día.

¿Pero, que hace que sea tan importante? Básicamente porqué será esencial para diferenciar tu servicio o producto. La facilidad del uso y navegación de la web, la rapidez de esta, los colores, la distribución…. Todos estos aspectos son puntos cruciales para que el futuro cliente decida seguir navegando por la web, o bien, vaya a buscar otra.

La web servirá de anexo entre el usuario y el contacto directo con este. Un buen diseño profesional otorgará y  brindará seguridad y confianza al usuario potenciando las visitas y la captación de clientes.

Crear la página web idónea no es un proceso sencillo; se necesita experiencia, habilidad en el diseño, paciencia y saber conectar bien con el cliente y producto.

Se trata pues de un trabajo habilidoso para el que vale la pena invertir y confiar en un buen profesional que sepa llegar tanto a nuestros objetivos y a los del futuro usuario y cliente.

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