Vender online es más fácil que nunca

Así es, vender online es más fácil que nunca, aunque tener éxito y sobrepasar a tu competencia, no lo es tanto. Casi todos los comercios están online, por lo que compites contra todos, pero especialmente contra los grandes mastodontes como Amazon.

Pero a pesar de eso, tener una ecommerce es fundamental, aunque la competencia sea feroz. Si no estás online, no estás, y con algunos de los trucos que leerás a continuación podrás abrirte camino.

Pero antes, ¿conoces todas las ventajas de vender online?

Facilidades y ventajas de una ecommerce

No te asustes por lo que has leído antes, tener una ecommerce es un paso fundamental para ti y para tu negocio, y las dificultades irás poco a poco superándolas.

Elimina gastos

Olvídate de los gastos en el local, personal, electricidad… Si abres una tienda online no es cómo si la abres físicamente. Podrás vender tus productos o servicios sin todos los gastos que van asociados, especialmente administrativos.

Mercados nacionales a internacionales

Todas las personas del mundo podrán ver tu marca, lo cual te va a permitir ampliar tu ratio de público potencial  en consecuencia, de clientes. A priori, sin haber hecho nada, habrás multiplicado tu número de clientes.

Además, quizá así descubres que tu producto funciona mejor en algunos países y de ser necesario, podrás focalizarte en este.

No necesitas publicidad

Con una tienda física necesitas publicidad, la cual a día de hoy sigue teniendo unos precios muy elevados que pocos se pueden permitir. Pero en internet puedes prescindir de ella y utilizar el SEO, es decir, el posicionamiento orgánico. Contratar a un profesional de este campo es más económico y efectivo que la cartelería tradicional.

Vender online mientras duermes

Lo bueno de tener una ecommerce es que vendes 24/7. Todo está automatizado y una vez logres la tienda online que habías imaginado, tu trabajo se reducirá dejándote mayor tiempo libre.

¿Cómo empiezas a vender online?

No, de hecho, si no das bien los primeros pasos puede transformarse en una odisea. Por suerte, en Google ya puedes encontrar mil fórmulas para que vaya bien.

A continuación, algunos pasos esenciales que tendrás que hacer sí o sí, si quieres sobrevivir:

Elige el dominio

Si ya cuentas con una tienda física, tu negocio ya tiene un nombre, pero ahora debes digitalizarlo. Comprobar si tiene búsquedas, si aguien ya ha comprado ese dominio, etcétera.

Busca nombres alternativos en caso de que ya no puedas utilizarlo, y sobre todo, elige bien el subdominio. Encontrarás suficiente material para hacerlo bien.

Contrata un hosting

Para tener alojada una web mediana o profesional, necesitas un hosting. Puedes encontrar algunos verdaderamente baratos, por 200€ al año, y otros que superan los 1.000 €. Esto dependerá de las funciones y las capacidades que necesites.

Contacta con un desarrollador web

Esto es lo más importante. Muchas personas creen que ellas pueden aprender a hacer webs en poco tiempo, de hecho puedes encontrar tutoriales. Luego incluyen un par de plugins, y creen que tienen una ecommerce. Pero no es así.

Estas webs pueden ser visuales pero serán insuficientes para abastecer una tienda online. Además, si no tienes en cuenta algunos aspectos que para Google son muy relevantes, tu web puede ser empujada al último escalón de internet y que nadie te encuentre jamás.

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