Por qué tener una web es una buena idea

¿Te imaginas tener los mejores productos y servicios de tu sector? Y además, unos vendedores profesionales y amables que puedan hacerse cargo de todas las dudas y ventas. Ahora imagina que esta idílica tienda está situada en un desierto. ¿Lograrías vender algo?

La respuesta es NO. Quien no tiene una web, tiene una tienda en medio de un enorme y caluroso desierto. No importa que tus productos sean excelentes ni lo mucho que te hayas esforzado.

¿Todo el mundo necesita una web?

Con el boca a boca o la cartelería no estás llegando ni al 10% de personas a las que les interesa lo que haces. Estás perdiendo clientes que podrían comprar una vez y otra tus productos si llegan a conocerte.

Así que si tienes un negocio y crees que merece la pena, quedarte a medias es una pérdida de tiempo y dinero. Piensa, que tu competencia ya está online y aunque tengan servicios y productos de peor calidad, pueden vender más y a un precio más alto.

Pero, ¿tiene algún sentido esto?, ¿es injusto? Sigue leyendo y descubre por qué tener una web siempre es una buena idea.

Para llegar a las personas

Actualmente, el 90% de la población de los países desarrollados está en internet. La mayor parte de ellos antes de comprar un producto busca información, hace comparaciones, busca precios…

Por ejemplo, imagina que tu negocio es una floristería. Incluso si tus potenciales clientes deciden no comprar online, antes echarán un vistazo a todas sus opciones, y al buscar floristerías en su ciudad, encontrarán a tu competencia. Verán sus fotos, precios y luego irán directamente hacia la tienda para pagar.

Darte a conocer

Es fundamental que tus posibles clientes conozcan todas las ventajas de lo que vendes. Por ejemplo, la calidad de tus productos, tu experiencia,  las garantías (esto es fundamental), las opiniones de otros consumidores.

Sin una web, transmitir toda esta información cuando alguien se acerca a tu tienda resultará abrumador. En cambio, con una web puedes mostrar todas tus ventajas competitivas con más detalle: videos, reseñas, un número de contacto…

Ofrecer confianza

Pero no vale una web cualquiera, porque aunque traspasases tu tienda del desierto al centro de la ciudad, si tu local no tiene un buen escaparate, ni está ordenado, espantarás a tu target.

Una web bien diseñada transmite confianza en la compañía. Los usuarios podrán leer acerca de ti, obtener una forma de contacto, hacer preguntas, etcétera. Ganarás autoridad y esto a la larga se mide con más ventas y clientes fidelizados.

Facilitar la compra y métodos de pago

Gracias a una e-commerce bien diseñada, tu cliente podrá hacer la compra desde cualquier lugar del mundo. Como consumidor, tú también sabes lo cómodo que es encontrar algo que te interesa y tardar 1 minuto en pagarlo.

Si tus clientes conocen tus servicios o productos pero no tienes una web o no está preparada para ofrecer diferentes formas de pago, les obligarás  air hasta tu tienda y probablemente, estés perdiendo otra venta.

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